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Nuestras Islas - Serie TV

Amigos de la web y del foro... Me temo que hos he tenido un poco abandonados, y que después de las noticias sobre Los Jardines de la Reina y mis aventuras "bailando con tiburones", no he publicado en mi blog nada que os pueda interesar.

Como sea que la emoción de mis contactos con tiburones ha quedado guardada en en un compartimiento de mi ordenador personal (léase NEURONAS) he estado pensando con mi nieto Patrick, mi socio incondicional (¿recordais? AVINET Sociedad Limitadísima..), he estado pensando que os puedo ofrecer...
 
¡YA LO TENGO! Una de las series que realicé y dirigí para TVE en los '80, se titulaba "Nuestras Islas"... Trece programas de 1/2 HORA destinados a dar a conocer al público de TVE mis andanzas por las Islas Baleares (5 islas) y Canarias (7 islas) más el programa piloto, total trece programas. Pues bien, a partir de ya mismo iré publicando capítulos de esta serie para que los podáis ir disfrutando... ¿Os parece interesante? Si es así, y lo seguís, me gustará conocer vuestra opinión...
 
El presentador, jovencito él, ¡soy yo! Quién me ha visto y quien me ve... Con menos pelo, por añadidura blanco y con 87 años camino de los 88 (10 Enero 2012; pongo la fecha por si quereis mandarme un ramo de GORGONIAS...) que me quiten lo bailado, y la ilusión por bucear ¡intacta!
 
 
Aquí está el primer capítulo: 
 
 
 
Segundo capítulo (Mallorca):
 
 
 

Nuevo libro a la vista: "Mis amigos los peces"

 

¡Amigos llegó la hora de la verdad!

Tengo ante mi la prueba definitiva de la obra “Mis amigos los peces” y estoy impresionado… ¡Ha quedado magnífica!.... pero como resulta que soy el padre de la criatura, mi opinión NO VALE. Necesito la vuestra, amigos… 

Para poder dármela, es lógico que debéis conocer un poco el libro, y para ello os lo voy a presentar:

Título: “Mis amigos los peces”  Una historia de amor de un veterano submarinista y sus amigos de las profundidades.
Formato: Gran formato apaisado 29 x 22 cms.
Páginas: 135 págs. 
Fotografías: 158 a todo color (digitalizadas con máxima calidad) 
Tema: Es la historia de diez años de mi vida de submarinista dedicados a la conquista de la amistad de los peces en un remoto rincón de nuestra costa mediterránea a seis millas mar adentro y a 47 metros de profundidad…”donde la sangre es verde”
Antecedentes: “Mis amigos los peces” fue editado por Editorial Bruguera el año 1980 y agotado rápidamente. Se programó una nueva edición pero Editorial Bruguera quebró… (no por mi culpa…). A partir de entonces la obra durmió en el olvido hasta que las nuevas generaciones de submarinistas se han interesado por conocer esta “historia de amor”.

Este interés me animó a someter a este libro a un exhaustivo proceso de rejuvenecimiento tecnológico, (se han digitalizado y sacado el máximo partido a todas las fotografías, y se ha impreso con la máxima calidad posible con un sofisticado equipo…). Francamente ha quedado ¡MUY BIEN!

Ahí va la fotografía de la criatura que está deseando salir del vientre materno, (¿o debería decir paterno?) para iniciar una nueva vida, ya en el siglo XXI!, en manos de su ansioso padre que también esta deseando verle sonreír en manos de nuevos lectores y entusiastas submarinistas (lástima que al padre no se le pueda someter también a un proceso de rejuvenecimiento…)

IMPORTANTE: El precio del libro enviado al domicilio del presunto comprador sería de 37 Euros con una afectuosa y agradecida dedicatoria del autor.
                       

El futuro libro está pataleando deseando nacer, y el futuro padre nervioso y emocionado para verlo en vuestras manos… pero sería muy importante que me comunicarais vuestro interés por el libro utilizando el formulario de contacto
 
¡¡¡Espero vuestra respuesta!!!
 
(a los que vierais esta entrada hace unos días, veréis que ha habido un pequeña variación: por motivos técnicos finalmente el libro no será editado en tapa dura, lo cual también ha reducido el precio final) 





 

Jardines de la Reina - Bailando con tiburones (crónica final)

Terminaba mi crónica núm. 5 de Bailando con tiburones, a propósito de mis vivencias en Los Jardines de la Reina en Cuba, y reflexionando sobre el día en que deba retirarme del buceo por problemas más o menos previsibles debido a mi edad (86 años) con la castiza frase “Que me quiten lo bailao”.. y lo cierto es que si repaso “lo bailao”, tengo la oportunidad de de revivir muchas experiencias que me pueden ayudar a ir tirando en determinadas épocas. Por ejemplo en el triste mes de Noviembre que es cuando suelo hacer las últimas inmersiones del año en curso (2010) porque la temperatura del agua del mar se sitúa por debajo de los 15º centígrados y, según los sabios consejos de mi hija Margarita quien además de buceadora es también doctora me dice “Papa a tu edad y con tus problemas conocidos, no es conveniente que pases frio”…y como yo soy un veterano consciente…(sin exagerar ¡!) la obedezco y cuelgo mis “armas”, es decir mi equipo de buceo, y me despido hasta el próximo  año 2011 en el que habré ya cumplido los 87 años, y si todo continua funcionando mas o menos bien, allá por el mes de Mayo con una temperatura de 16-17 grados, volveré a bucear al ritmo de una canción que cantábamos con mi nieto Patrick cuándo me acompañaba a las islas Medas para ver nuevamente a mis amigos de L´Estartit los de encima y los de debajo del mar.

“Que feliz que es el pez en el agua
Que feliz que es l´avi bajo el mar
Cuando ya en primavera vuelve a bucear”            

Nota importante: Actualmente mi nieto ya no canta porque le cambió la voz con la edad (20 años) pero ahora EUREKA, ahora bucea conmigo con su recién estrenado carnet PADI OPEN WATER DIVER.    

Pero volvamos a Los Jardines de la Reina (¡que bien suena la palabra volver!) y me hago la siguiente reflexión: Pasé en los Jardines de la Reina siete maravilloso días a tres inmersiones diarias total 21 buceadas, y francamente creo que no es conveniente contaros con pelos y señales todas y cada una de las inmersiones porqué se repetirían los temas y os podríais cansar de leer y leer sin “comerlo ni beberlo”, por consiguiente pondré punto final a mis crónicas con un resumen de lo que significó para mi esta inolvidable experiencia.. ¡Ahí va!

Estas 21 inmersiones ha quedado grabadas para siempre en mi recuerdo y en mi corazón de buceador y de hombre porqué, como buceador, me será imposible olvidar los maravillosos paisajes submarinos, con sus prodigiosos corales y arrecifes, sus monumentales esponjas multicolores y algunas de ellas fluorescentes, sus transparentes y cálidas aguas, su increíble fauna con sus grandes meros, y, como no, sus estresantes y a la vez hermosos tiburones de estilizados y poderosos cuerpos, que nos aceptaron en su territorio no sin hacer patente su dominio total del mismo pero a la vez con una docilidad sorprendente…y como hombre…¿Qué puedo decir? Nuestros guías fueron auténticos compañeros que cuidaron de nosotros con una dedicación mas allá de la  estricta profesionalidad para convertir en profunda amistad su compañía….

Noel; nunca olvidaré tu compañerismo y preocupación por mi seguridad influido sin duda por mi avanzada edad. Como tampoco olvidaré tus contundentes puñetazos disuasorios a los tiburones que se mostraron algo agresivos con mis pies de pato. Gualberto, me maravilló tu valentía para preparar el terreno para que pudiéramos disfrutar del emocionante espectáculo del “shark feeding” y de tu serenidad manipulando a los “silkies” para que pudiéramos acariciarlos  como si fueran “gatitos”.

Chino tu decisiva ayuda para que pudiera salir del agua me facilitó y compensó el peso de mis años para salir rodeado de tiburones a nuestra lancha.

Luisa Sacerdote, no tuve el placer de conocerte personalmente pero se que  fuiste parte importante para que la invitación de AVALON para que pudiera conocer Los Jardines de la Reina, se convirtiera en una increíble realidad.

Toni; Tu perfecta coordinación en el Hotel flotante y todo el personal a tu cargo convirtió este refugio en pleno Caribe en una autentico Hotel de Mil estrellas

No puedo poner punto final a estas líneas sin agradecer a AVALON y al amigo Carlos Suarez, su representante en España, todo cuanto hicieron para que mi sueño de poder conocer “Los Jardines de la Reina” se convirtiera en una inolvidable realidad

Ruxandra, tu hiciste que mis últimos días en Cuba, ya en La Habana, con tu amabilidad y simpatía y belleza fueran menos tristes. Te recuerdo con cariño y amistad.

Como dice aquella canción tan popular en España:

Cuando me fui de Cuba dejé en ella mi corazón…(¡Hay que ponerle música!)

Mi próxima crónica en mi WEB será  para anunciaros algo en lo que he puesto una gran ilusión: La inmediata re-edicion de mi libro “Mis amigos los peces”

Saludos amigos

 

 

 

 

 

 

 

Fotos realizadas por Jordi Chias. 











   

Jardines de la Reina - Bailando con tiburones (quinta parte)

 

¿Os acordáis como terminaba la crónica núm. 4 de “bailando con tiburones”?...

A la entusiasta llamada de Jordi Chias de la revista “BUCEADORES”,  ¡Tiburón ballena a la vista!  Rápido que salimos de nuevo a buscarlo….. todo ello después de tres inmersiones y de mi traumatizante experiencia de no poder levantarme de la arena… como os decía, bajé corriendo la peligrosa escalera de gato, recogí mis gafas tubo y pies de pato embarqué en la lancha y salimos a todo gas a por el tiburón ballena.

En mi vida había visto un tiburón ballena, como no sea en impresionantes fotografías tomadas en las islas Maldivas, en  el Mar Rojo o en pleno océano,.. ¡que se yo! Por consiguiente  la posibilidad de verlo personalmente en vivo y en directo me impresionó y me animó lo suficiente para que mi cansancio por las tres inmersiones diarias, mi stress por las consabidas experiencias con los tiburones, (los veiamos cada día, y cada día se repetía la salida súper emocionante del agua por la escalerilla de la lancha rodeado por ellos  y con la emoción de no saber quien le tocaba el culo a quien en el momento de salir del agua ¡)… Como os decía todo olvidado ante la posibilidad  de ver por primera vez en mi vida, un tiburón ballena.

Noel y Gualberto, nuestros amigos y guías nos dieron instrucciones de cómo debíamos actuar si realmente lo localizábamos. 

1º - Si nos podíamos acercar mucho al animal, mantener una distancia prudencial pero no tocarlo para no provocarles alarma ya que en este caso podrían desaparecer en aguas mas profundas.

2º - Si lo tuviéramos muy cerca evitar que con su poderosa cola nos golpeara, porqué aun  que lo hicieran “amistosamente” son un poco “bestias” y podríamos salir lesionados

3º - Suelen ir acompañados de algunos tiburones de aguas profundas a los que no debíamos perder de vista…..

Las instrucciones de los guias quedaron interrumpidas por un poderoso grito de Noel exclamando ¡Ahí está! Señalando  una zona del mar, por cierto en total calma, que parece hervir  de peces que saltan en le superficie para intentar huir de la poderosa y gigantesca boca del tiburón ballena que precisamente se alimenta de ellos.

Aunque aun no localizamos visualmente al tiburón, sabemos perfectamente que está allí  a muy poca profundidad tragándose ávidamente los pececillos a millares.

Nos acercamos a poca velocidad y Noel nos da el aviso ¡al agua patos!

Desde luego no fui el primero en lanzarme al agua, mas bien fui el último, pero mira por donde, fui a parar prácticamente ante la enorme boca del animal, y tuve que realizar una rápida maniobra para situarme fuera del alcance de la enorme boca, no fuere a tragárseme como aperitivo, y pude situarme a un lado del tiburón ballena a una distancia de poco mas de un metro viendo pasar a mi lado su estilizado y LARGOOOO… cuerpo.

Ver al tiburón ballena tan cerca me impresionó pero el mismo tiempo me tranquilizó, y disfruté contemplando su cuerpo con su clásica piel moteada con lunares oscuros, y sus  impresionantes aletas pectorales moviéndose rítmica y pausadamente, y pensé; después de sesenta y pico de años de bucear ya me toca ver este maravilloso ejemplar de animal marino de enorme cuerpo ( aproximadamente de 8 a 10 metros de longitud), y disfruté a fondo hasta darme cuenta de que estaba justo en el campo de acción de su enorme aleta caudal, y recordando las instrucciones de Noel, me aparté prudentemente dando marcha atrás eficientemente evitando un posible coletazo. Sentí perfectamente la poderosa ondas de presión creada por el movimiento de su cola.

Jordi Chias consiguió buenas imágenes con su cámara digital, y yo las conseguí también con mi cámara personal, grabándolas en mi cerebro, y así ahora después de ya mucho tiempo, puedo visionarlas nuevamente simplemente cerrando mi ojos y evocando aquellas extraordinarias vivencias en los inolvidables  Jardines de la Reina, vivencias que se suman a mis  muchas experiencias submarinas, que en su día, cuando sea ya mayorcito  podré contar a mis nietos y, quien sabe, también a mis bisnietos cuando me vea obligado a dejar mis actividades subacuáticas… pero así y todo, cuando este dia llegue siempre me quedará el consuelo de exclamar “ Esto se acabó pero que me quiten lo bailao










 

Jardines de la Reina - Bailando con tiburones (cuarta parte)

 

Me parece que en las tres crónicas que llevo escritas sobre los inolvidables Jardines de la Reina, no os he hablado de Franco, (así llamaban a un enorme cocodrilo de cuatro metros de longitud que andaba entre los manglares que rodeaban las instalaciones del  hotel flotante donde nos hospedábamos). Este impresionante cocodrilo tenía por costumbre visitar por las noches el hotel y “sonreía” amablemente a los huéspedes con su descomunal dentadura.


El nombre de Franco no tiene connotaciones políticas, es decir no se refieren a “nuestro Franco” ( que en paz descanse, ¡si puede!) sino que le pusieron este nombre porque coincidía con el nombre de uno de los hijos de los promotores de Los Jardines de la Reina. El niño creció y el cocodrilo también ,y el cocodrilo ahora es parte integrante de las singularidades de este apasionante centro de buceo del Caribe cubano. Las visitas son desde luego interesantes e interesadas porqué en realidad el animalito acude cuando Noel, el Dive Master le llama persuasivamente y le ofrece suculentos pedazos de pollo. Es impresionante ver la rapidez y voracidad con que atrapa la comida, a pesar de que parece estar dormitando, pero evidentemente no es de fiar. Que me lo digan a mi que tengo una emocionante experiencia que afronté a orillas del rio Orinoco con un cocodrilo de cinco metros de “eslora” que estuvo a punto de atrapar mi pierna, que no era precisamente de pollo, durante el rodaje de una serie para T.V.E. concretamente “Tierras y Profundidades de Venezuela” (quizás algún día os cuente en mi BLOG mis andanzas por tierras y profundidades venezolanas).


Ya que estamos en ello os contaré que el extenso y hermoso archipiélago de los manglares de los Jardines de la Reina, con aguas mansas y transparentes que invitan al baño, están  habitadas por numerosos cocodrilos y no resulta recomendable  bañarse en ellas. Afortunadamente los cocodrilos son depredadores nocturnos y nosotros, por  lo general, tenemos la costumbre de dormir de noche.


Sin embargo Noel y Jordi Chias se aventuraron metiéndose por en medio de la espesa vegetación de manglares, de día a plena luz del sol, obteniendo maravillosos planos de este mundo complicado pero lleno de vida de los manglares y sus raíces llenas de vida i color. Esperemos ver pronto los reportajes que publicará la revista BUCEADORES  en su número del mes de Julio.


Después de bucear con los tiburones de turno (no me extiendo en el tema tiburón para que podáis descansar) desembarcamos en una maravillosa playa de arena blanquísima, bordeando uno de los numerosos islotes de manglares, y allí entramos en contacto con la “jutias” y curiosas iguanas, que acudieron “ipso facto” en cuanto pusimos pié en tierra.


Las “jutias” son unos simpáticos roedores de un tamaño mas o menos como un perro mediano, pongamos unos seis o siete kilos de peso, que están tan habituadas al contacto humano, que acuden y comen de nuestra mano las frutas que les ofrecemos o bien las cogen con sus pequeñas garras como si fueran ardillas. ¡Son supersimpaticas! En cuanto a las iguanas también vienen a nuestro encuentro rivalizando con las “jutias” para alimentarse gratis.    


En esta playa tuve una experiencia…¿Cómo  voy a llamarla?... triste…sorprendente… traumatizante… ¡Os lo cuento! Al desembarcar en la playa acudí a recibir a las jutias e iguanas para ofrecerles comida, y me arrodillé  en la arena para estar a nivel de los simpáticos animalitos. Era bonito comprobar con que cuidado comían para no morder la mano.


¡Y ahora viene la experiencia!... En cuanto intenté ponerme en pie pasando de la posición arrodillado a levantarme no pude hacerlo (¡). Mi musculatura no me obedecía y mis pies se hundían en la arena. Me di cuenta de que sin un punto de  apoyo firme no podría levantarme.
Ingrid me estaba contemplando pero en realidad no se daba cuenta de “mi problema”, hasta que muy educadamente le pregunté; Ingrid ¿Me concedes tu mano?


Se quedó un  poco sorprendida ante mi “petición de mano”.- (Claro ella ya tiene sus compromisos)… pero le aclaré enseguida; Sabes Ingrid, ¡Es que no puedo levantarme!,- Me concedió su mano, provisionalmente, me puse en pié  y se la devolví liberándola
de todo compromiso formal.


¿Qué es lo que me ocurrió? Pues ni más ni menos que la musculatura de mis piernas, que por cierto llevo usando..y abusando de ellas hace ya mas de 86 años ..(y medio) se negó en este preciso momento a trabajar como era su obligación.


Total una experiencia, ni triste ni traumatizante, simplemente un aviso, algo así como “Eduardo, que tu fecha de caducidad se acerca,..¿Vale?”

Para compensar este “aviso” he aquí que en cuando ya estábamos de regreso en el hotel flotante y ya en mi camarote, me miraba cariñosamente mi cama para sumergirme en ella y descansar, llega JORDI, el incansable Jordi Chias, aporreando la puerta y me dice  gritando entusiasmado, “Eduardo, tiburón ballena a la vista, baja rapido que salimos de nuevopara intentar localizarlo “… Y bajé rapido, corriendo, embarque salimos a todo gas y …

Amigos esto os lo contaré  en la proxima cronica Bailando con tiburones (5)